martes, enero 10, 2012

Hace bastante que no me paso por acá, espero me sepan disculpar; la verdad no han sido muchas las cosas que ameriten estar en este espacio, la rutina del trabajo ha marcado estos mese de ausencia.

Por estos días, una preocupación se me hace recurrente, recientemente he tenido la fortuna de encontrarme algunas personas bastante interesantes, y con las cuales he intentado establecer relaciones afectivas; en otras palabras me he enredado con algunos mancitos. Las cosas han marchado como han debido y se ha aprendido de lo vivido. No se puede pretender encontrar a alguien ideal seria la lección más valiosa por rescatar; diría yo.

Por estos días, las cosas transitan con una calma bastante agradable, están llegando muchas cosas que espere siempre, y que me han llenado de satisfacción, personal y profesional. No he de negar que en algunos momentos me siento estancado intelectualmente, pero nadie es más culpable que yo.

En este contexto, a lo que m trajo por acá. Recientemente ando de negociaciones con un mancito bastante prometedor, todo parece tener futuro, el tiempo que compartimos es bastante a meno, se ha convertido en una idea permanente en mi cabeza, en un recuerdo agradable, en términos de Disney en mi Idea Feliz. En poco tiempo hemos compartido muchos espacios y las cosas han resultado bastante bien.

Pero ¿que ocurre?, por que no estamos en el Felices para siempre, para continuar con citando el mundo mágico de Disney. A pesar de que a este chino lo conocí en plan de sexo casual y de que nuestra primera vez fue bastante buena, de haber tenido un segundo y tercer episodio bastante por encima de la media, ahora no me inspira esa chispa; ese morbo que debiera. He pasado las ultimas 2 semanas evitando situaciones que puedan desencadenar un encuentro intimo, he propiciado lugares públicos.

En retrospectiva, esto me ha pasado con todos los manes en los que me he interesado, la relación parece marchar muy bien, pero el apetito sexual cae en estrepitosa picada. Esta situación me resulta especialmente preocupante, pues no soy mas un pollo, ya va siendo hora de poner los pies en la tierra; de tener claridades de en donde estoy y para donde voy.